JARABE DE LUNAPOSOLOGÍA:
Una cucharada por día, para que no se nos muera el ángel DIRECTORA: Norma Segades Manias TemasEnlaces
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Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2006. 22/11/2006María Guadalupe Allassia - Argentina Canciones con sueño para la muñeca.Canción dulce Corazón de membrillo boca de miel por tenerte en mi pecho tengo dulce la piel. Para cantarte. Hay un ángel que se escapa de mi guitarra cuando te canto nanas Mi voz quiere ser pájaro mis manos alas. Para cantarte dulce me hago campana. Canción con pájaros blancos. Sobre tu cabeza cinco pájaros blancos forman un ramo. Son pequeñitos. ¿Sábes? Tienen blanco su canto. Si no te duermes niña se irán volando, los cinco pequeñitos pájaros blancos. Canción para tu cuna. Trencé tu cuna de mimbre un día al atardecer para que fuera liviana y se pudiera mecer. Trencé tu cuna de mimbre y le puse un cascabel. Canción con grillos. Juegan, están jugando los grillos –cri, cri- los grillos. Cantan, están cantando cerquita -cri, cri- del río. Pero al saber que mi niña tiene los ojos abiertos y que no quiere, no quiere venir el sueño; los grillos -cri, cri- los grillos detienen ya su concierto. Canción de la luna nevada. La luna, luna con nieve, luna nevada borda que borda blancos jazmines sobre tu almohada. Cae la nieve, nieve muy rara, nieve de luna sobre tu cara. Cae la nieve, nieve de luna, nieve lunar. La luna borda sobre la sábana su flor de azahar. 24/11/2006María Elena Cerecero - México La niña Paula y el marLa niña Paula fue al mar a mirarse en sus colores grande grande el grande mar con collar de caracoles. El mar se cuelga del cielo el mar volando volando y el pelícano en su vuelo lo va besando besando. La niña Paula y el mar jugueteaban con la brisa le ofrece una concha el mar y Paula le da su risa. La sonajita Eres la sonajita que suena aquí en mi pecho mi saliva, mi sangre, mi cansancio, no tienes nombre, hombre, sólo un olor a mí y un recuerdo maltrecho. Tu frente sin contorno la línea de tu boca se ha deshecho; suenas dentro de mí a caracol a río a pisada de león sobre mi lecho. Tus ojos como el bosque donde se esconde el cuervo y en el velo del tiempo te ves como lucero que tirita de frío a la orilla del techo. Hueles a naranjal a patio limonero a trigo bien horneado en la mañana, a verde helecho. Eres la sonajita que suena aquí en mi pecho. |
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